PET-TC

La Tomografía por Emisión de Positrones (Positron Emission Tomography), se basa en la utilización de moléculas marcados con isótopos emisores de positrones llamados radiofármacos, que permiten visualizar y cuantificar in vivo, la actividad metabólica (fisiológica) del cuerpo humano. Los radiofármacos tienen una vida media variable de corta duración y son administrados a través de una inyección intravenosa. Simultáneamente, la Tomografía Computada (TC) muestra el detalle anatómico que proporciona la ubicación exacta, el tamaño y la forma del tejido alterado. La combinación de la TC (información anatómica) más la del PET (información metabólica), brindan un conocimiento más exacto que cada método por separado.

En los últimos años el PET-TC ha experimentado un crecimiento exponencial, abriendo nuevas posibilidades en el campo de imágenes diagnósticas. Actualmente juega un papel esencial en el diagnóstico, estadificación, evaluación de respuesta al tratamiento y sospecha de recaídas, que pueden ser estudiadas más tempranamente, más rápidamente y en forma más segura que con los métodos tradicionales, generando un gran impacto en la conducta terapéutica de distintos tipos de enfermedades.

Radiofármacos PET-TC utilizados en la práctica clínica

Aunque el 18F-FDG es el radiofármaco más utilizado en el mundo, con más frecuencia y mejores resultados, se emplean otros que posibilitan determinar un tratamiento más preciso y/o abordar el manejo terapéutico adecuado en patologías complejas.

  • 18F-FDG: La fluorodeoxyglucosa es un análogo de la glucosa y actualmente es el radiofármaco más utilizado para estudios de diagnostico clínico con PET-TC. El FDG queda atrapado en la célula, lo que permite evaluar la actividad glucolítica, más elevada en células neoplásicas. Se utiliza también en estudios de viabilidad cardiaca y enfermedades neurológicas involucradas con el metabolismo glucolítico.

  • F18-Colina (FCH): La colina utilizada en este marcador de creciente utilidad, está presente en la síntesis de membranas celulares, por lo que su concentración es más elevada en muchos tejidos tumorales. Hasta el momento, se ha demostrado el mayor aporte en tumores con baja avidez por la FDG, como el cáncer de próstata, tumores del sistema excretor, hepatocarcinomas y tumores del sistema nervioso central.

  • 18F-Fluoruro de sodio (NaF): Este radiofármaco está valorado en estudios óseos, para la detección de tumores primarios y metástasis predominantemente osteoblásticas. Es un estudio más sensible y específico que el centellograma óseo, detectando lesiones milimétricas junto con la alteración morfológica en la TC, contribuyendo a detectar lesiones óseas no visibles por otros métodos y a diferenciar lesiones malignas y benignas.

  • 68 Galio DOTATATE (68 Ga): El 68-Galio se fija específicamente en las células que presentan sobreexpresión de receptores de somatostatina. Su principal aplicación es en los tumores neuroendócrinos, para localización del tumor primario, estadificación, seguimiento, monitoreo de la respuesta al tratamiento, determinación del estatus de receptores de somatostatina. Esta información es de gran utilidad para determinar en cada caso la conducta terapéutica.

  • F18-DOPA